Sammy Eppel
EL RESENTIMIENTO y el odio que Chávez trata de inculcar
al pueblo hacia los que en Venezuela y fuera de ella, alcanzaron el
éxito en sus respectivas actividades, culturales, científicas,
agrícolas, militares, profesionales y empresariales, a través del
trabajo honesto, dedicado y muchas veces realizado con plena
conciencia social, no es más que una copia al carbón de los métodos
empleados por Castro para socavar las bases Eticas, Morales,
Religiosas y Familiares de la sociedad. A raíz de los
acontecimientos del 11 del mes pasado en NY y Washington, se pone en
evidencia, por lo menos para los que ya no lo sabían, que nuestro
Comandante Presidente no es sólo un terrorista verbal, sino que
admira y protege a quienes de hecho lo practican. Lo de la carta al
Chacal no fue simplemente una 'muchachada', no, fue acompañada por
órdenes directas a la legación diplomática venezolana en París de
hacer todo lo posible para ayudar al 'pobrecito' asesino de decenas
de inocentes en varios países. Es más, no me sorprendería en lo más
mínimo, si durante la planificación anterior al 11 de septiembre del
viaje del Presidente a Francia, no estuviese incluida en la agenda
de Chávez, una visita personal a la cárcel de 'Le Sante' para 'ver'
de cerca los métodos carcelarios galos y claro, por mera
'casualidad' se toparía con 'El Chacal', el cual por cierto mostró
gran alegría y se lamentó de no haber sido él, quien diera semejante
golpe al tío Sam. Alegría y alborozo que fue compartido en todo el
mundo por los que profesan un odio visceral hacia los Estados
Unidos. Aquí en nuestra querida y sufrida patria se quemaron algunas
banderas pero me imagino que la celebración fue en grande en el seno
de los 'tomistas' pupilos de Adina Bastidas y Freddy Bernal que
luego de haberse entrenado en Cuba y Libia, se habían dedicado a la
excelsa labor de hacer patria colocando explosivos en lugares
públicos. O es que ahora nos van a decir que hacer explotar bombas
en iglesias no son actos de terrorismo. Y mientras Chávez se dedica
a 'pulir' su revolución bajo la égida del foro de Sao Paulo, el
desorden y la confusión reinan por doquier debido a la ausencia e
incompetencia de las autoridades, el caos y la anarquía han
descendido sobre la tierra de Bolívar cual plaga de langostas
arropadas con el tricolor nacional. Chávez pretende construir un
país con gente servil y mediocre, y por lo tanto excluyendo a todos
los que no comulguen con su 'proyecto' aun siendo patriotas y
capaces, abrase visto semejante y desfachatada farsa. 'La
agricultura, el comercio y la industria son el origen de la
abundancia y prosperidad nacional y el verdadero y más inagotable
manantial de las riquezas del Estado' (Simón Bolívar).
¡Será!
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