
Chávez y Noriega

Sammy Eppel
LA FUERZA ARMADA, la Iglesia y
los medios de comunicación tienen
el más alto índice de confiabilidad de
los ciudadanos, esto es lógico dado el
desprestigio de los entes gubernamentales, de los partidos y de los
actores de ambos. El único que se
salva, por ahora, es Chávez, quien
aún goza de popularidad entre la
masa. El comandante Presidente,
muy astutamente, involucra a la
FAN en todas y cada una de sus iniciativas revolucionarias, con el propósito maquiavélico de convertirla
en cómplice de sus designios políticos y garantes obligados de sus desafueros y errores, tanto en el ámbito
nacional como internacional. Por lo
cual el componente armado de la
sociedad tendrá que renunciar a su
sagrado deber de defender la patria y
convertirse en el brazo ejecutor de
un régimen, el cual aparentemente
es legal, pero cuya legitimidad pronto será puesta a prueba. Les explicó:
Chávez aduce que el pueblo es el
soberano y que su legitimidad proviene de su popularidad para con
éste, entonces viene la pregunta ¿se
pierde la legitimidad cuando se pierde la popularidad? Siendo esta la
premisa chavista, entonces quiere
decir que los civiles y/o militares
pudiesen reclamar su derecho a la
rebelión cuando esto ocurriese. Es
más, Chávez consideró un deber patrio el conspirar desde su época de
teniente y no sería raro que oficiales
jóvenes trataran de emularlo, por si
acaso se presenta la oportunidad de
la toma del poder y la credencial
para lograr la credibilidad sea el haber tramado desde joven el asalto al
orden establecido. Lo que Chávez
pretende hacer al dinamitar las bases éticas y morales de la FAN, configura un posible delito de lesa patria.
Un ejemplo típico lo constituye el
tráfico de armas con la narcoguerrilla colombiana, hecho denunciado
en su oportunidad por el comandante Urdaneta. ¿Y qué de la triangulación de 10.000 rifles AK47 de procedencia jordana enviados a Montesinos en Perú para ser entregados a los
movimientos subversivos de Colombia? ¿Tuvo Venezuela algo que
ver con eso? ¿Habrá Venezuela protegido a Montesinos en su fuga?
¿Y qué tiene que ver Noriega con
todo esto? Básicamente nada, pero a
título informativo, el general Noriega fue presidente de Panamá y utilizó sus propias FA para traficar con
armas y con estupefacientes, contando en algunos casos con la colaboración de Cuba. 10 años después, los
militares panameños todavía cargan el estigma dejado por su comandante, el cual cumple condena de 30
años en una prisión federal de EUA.
'Desgraciadamente, entre nosotros no pueden nada las masas, algunos ánimos fuertes lo hacen todo y la
multitud sigue la audacia sin examinar la justicia o el crimen de los
caudillos, mas los abandonan, luego
al punto que otros más aleves los
sorprenden' (Simón Bolívar, 1830).
¡Será!
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