Jalisco nunca pierde

Sammy Eppel
El 30 de julio, el pueblo acudió masivamente a expresar
su conciencia ciudadana y otra vez esta fue burlada en una muestra
de cinismo y caradurismo típico de 42 años de seudo democracia
socialistoide y tercermundista, no voy a repetir los sórdidos
detalles sobre manejos fraudulentos y trampas cazabobos que
nuevamente dieron al traste con la ilusión patriótica de millones de
ciudadanos y de quinientos mil nuevos votantes. El trajín fue tan
obvio que todo el mundo se dio cuenta, y creo que esa fue
precisamente la idea, hacer trampa y comprobar que a nadie le
importa tirar la piedra y no esconder la mano, poner y quitar
gobernadores, alcaldes y diputados y restregárselo a la comunidad
internacional como un acto democrático. Recordemos que en Cuba, Iraq
y Libia, también se celebran elecciones y sus respectivos
gobernantes jamás han perdido, en total son más de 100 años de
comicios 'perfectos'. Es posible que Chávez hubiese ganado las
elecciones de todas maneras, por escaso margen, pero eso
significaría una victoria minoritaria al estilo Caldera y sería
inaceptable, pues daría legitimidad y piso político a la oposición.
Todos los venezolanos, incluyendo los chavistas, sabían que la
popularidad del comandante Presidente había mermado peligrosamente
desde su elección en diciembre del 98, y entonces a quién creen que
engañan cuando los resultados oficiales indican que Chávez sacó más
votos esta vez, aunque votaron la misma cantidad de electores. La
lección de ética es clara, 'El fin justifica los medios'. Bajo esta
premisa, que imagino que de ahora en adelante las escuelas
bolivarianas premiarán a los alumnos que mejor se copien y a los que
sean más creativos en la elaboración de 'chuletas'. Como base
revolucionaria, esta nueva moral deja por sentado que la viveza
sigue siendo la mejor carta para hacer carrera y al subvertir los
principios básicos de honestidad y honradez del ser humano, allanan
el camino hacia una sociedad de cómplices, usurpadores y traidores,
que arropados con el manto de Bolívar darán al traste con los
últimos vestigos de libertad y justicia.
En sus discursos Chávez siempre habla de la muerte, porque el
verdadero revolucionario, no le importa cómo se viva, lo
transcendental es cómo se muere, es algo así como un deseo macabro
de verse asimismos como mártires de una causa, y al igual que
Hussein, Kadafi y Castro en sus respectivos dominios, Chávez sabe
que él sólo saldrá de Miraflores en una caja. Por el momento,
Chávez, esta 'atornillado' por doce años y para entonces los hoy
nuevos 120 tenientes coroneles, serán generales, ministros,
gobernadores, alcaldes, diputados, miembros del CNE o del TSJ, en
fin todo estará consumado para un 'Reinado Bolivariano' de tres
décadas o más. ¡Ojo!, este es el escenario optimista.
La esperanza es un ingrediente esencial de la sociedad, es
indispensable no sólo para mantener la mente centrada, sino que es
un ingrediente vital en la cohesión social y disciplina de un
pueblo, pero todo desaparece cuando se pierde la esperanza, y
entonces la única manera de lograrlo es a través del terror, este es
el terror que gobierna a Cuba, Iraq y Libia. El terror se logra al
desnudar todo vestigio de humanidad y la principal arma en este
arsenal es la humillación, y en esto Chávez y su combo son unos
maestros. Los bolcheviques aspiraban llegar al final de la historia
eliminando las clases, en el proceso también eliminaron la libertad
individual, la iniciativa personal, la lealtad, la amistad y el
honor. 'Si un hombre fuese necesario para sostener el Estado, este
Estado no debería existir, y al fin no existiría' (Simón Bolívar,
1830) ¡Será!
sammy@eppel.net, www.eppel.net

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