¡Chávez maoísta!
Sammy Eppel
EN 1921, MAO TSE-TUNG funda el Partido Comunista Chino y
en 1949, derrota definitivamente a los nacionalistas de Chang
Kai-Chek y comienza la revolución. Veinticinco años más tarde, la
revolución ha sido un fracaso y es imperativo reemplazarla por otra.
Es cuando Mao promueve 'la revolución cultural', con el propósito de
frenar el 'aburguesamiento'. Hacen su aparición 'espontánea' hordas
de Guardias Rojos, quienes blandiendo palos y el pequeño libro rojo,
atacan y humillan a aquellos ciudadanos que tuvieron la 'mala
suerte' de haber sido educados y entre palos y puntapiés los obligan
a irse al campo a trabajar la tierra y ser reeducados. En el proceso
se destruyeron no sólo miles de vidas, también fueron destruidos los
elementos que propiciaron tal conducta contrarrevolucionaria, tales
como libros e instrumentos musicales, se trataba ni más ni menos de
la 'revolución de la ignorancia' , cuando el caos
creado colapsa, viene el juicio a la 'Banda De Los Cuatro' que
incluía a la esposa de Mao, a partir de ese momento y por los
últimos 30 años, los chinos han tratado de olvidar a Mao con el
firme propósito de entrar al siglo XXI en el rol de superpotencia.
Pareciera que están destinados a lograrlo con o sin el apoyo de su
principal socio comercial, Estados Unidos. Como parte de esa
estrategia, el presidente chino emprende una gira por Latinoamérica
con el propósito de estrechar lazos y no permitir el monopolio
norteamericano de tan lucrativo mercado, el hombre no vino a
predicar revolución, sólo un viaje de negocios. No puedo imaginarme
la sorpresa del mandatario chino cuando Chávez declara que es
maoísta y que estaba 'sembrado' en las fuerzas armadas desde su
época de teniente y para demostrar que el también puede crear el
caos cuando le plazca, cierra el aeropuerto de Maiquetía
precisamente el día de mayor afluencia aérea, logrando desencadenar
un merecido desorden bolivariano en casi todas las aerovías del
país. Luego de esto, es obvio de dónde Chávez saca tanta hojalata
constituyente, al tratar de homologar sus 'proyectos' con la
Revolución Cultural de Mao, la de Kadafy, Hussein y Fidel. En vista
de lo anterior, les recomiendo a los lectores que aprendan a hablar
'golpeado', que descuelguen de sus paredes cualquier pintura
extranjerizante y ciertamente cualquier título académico, también
sería prudente poner a buen recaudo elementos transculturizadores
como un piano o un violín, que sólo servirán para leña cuando os
envíen al campo y no precisamente de vacaciones. ¿Exagero?, puede
ser, pero cuando defensores de los derechos denunciaron en París los
tres millones de muertos de la revolución cultural de Pol Pot en
Cambodia, también se les tildó de exagerados. ¡Será!
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