Sammy Eppel
EN EL AÑO 1999, faltando dos semanas para el referéndum
consultivo sobre la nueva Constitución, recibí una invitación de
Avila 91.9, a participar en diez programas de una hora cada uno con
el propósito de informar a fondo a los radioescuchas sobre tan
importante tema. En el programa número siete y para la sección de
invitados especiales, se hizo presente el asambleísta Freddy Bernal,
hoy alcalde. Al ciudadano Bernal parece que no le causó mucha gracia
el triste papel de antidemócrata que demostraron las llamadas, y que
los oyentes percibieron en sus intervenciones. El caso es que al
otro día, me llaman de la estación y me comunican que por falta de
interés del público, el programa sale del aire faltando sólo cuatro
días para la histórica decisión sobre el futuro de la patria.
Inmediatamente llamé a Bernal para darle las 'gracias' y como a la
cuarta vez y luego de explicarle a la persona que atendía el
teléfono y que se identificó con el nombre de Juan Luis Suárez, el
motivo de mi llamada, me comunicó que si seguía molestando, 'me
atuviera a las consecuencias'.
Me imagino que una de las cosas que Bernal tomó en cuenta, fue la
mención 'honorífica' que Norberto Ceresole hizo de mi persona, en su
libro Caudillo, Ejército, Pueblo, que aún hoy en
día, es la guía de los duros del chavismo.
Ahora bien, lo que sí me paró los pelos de punta fue durante la
campaña de Arias Cárdenas y estando a bordo Jesús Urdaneta, me
entero que en mi 'caso' en la Disip, tenía un especial interés el
hoy comandante 'Guasipati'.
Lo antes expuesto es sólo una muestra de lo que ha acontecido,
sin embargo, no tiene como fin el hacerme la víctima, no, mi
propósito es dar a conocer algunos de los peligros a que se expone
un ciudadano común y corriente, que vive de su trabajo y no de la
política o el gobierno, si decide y tiene la oportunidad y el
privilegio de dar a conocer su opinión por este u otro medio. De lo
que sí no debe caber duda alguna, es sobre la vocación totalitaria
de este régimen al atacar abiertamente a los medios de comunicación
que no sigan la 'línea' del comandante y que tengan la 'osadía' de
pretender informar y opinar libremente y para los que no agarren
mínimo pronto, por ahí vienen las leyes de control. Ya es cotidiano
presenciar los 'actos de repudio' a los medios por intermedio de la
edición venezolana de los 'Tonton Macoutes'. Y en lo referente a la
faceta corrupta del régimen, es interesante observar a sus antiguos
socios políticos, el MAS, solicitar el enjuiciamiento de Chávez.
Ellos estuvieron en las entrañas del 'monstruo' y tienen 'los pelos
de burra negra' entre los dedos. Veremos si siguen hasta el final o
se venden. 'El que sirve una revolución ara en el mar'
(Simón Bolívar) ¡Será!
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