Archivo | Contáctenos | Ayuda | Anuncie aquí  

 
 NOTICIAS
 Primera Plana
 Indice
 Nacional y Política
 Internacional
 Economía
 Petróleo
 Cultura y espectáculos
 Deportes
 Opinión
 TEC+NET
 Ciudad
 Tiempo Libre
 Calidad de vida
 5to cuerpo
 Zona

 SECCIONES
 Sociales
 Cocina
 Univ. Empresarial
 Horóscopo
 Correo del Pueblo
 Apoyos
 Informe Especial
 Mascotas

 SERVICIOS
 Clasificados
 Carteles y edictos
 Necrológicos
 Cines

 ENCARTES
 Verbigracia
 Estampas











Haga Clic Aquí

Caracas, jueves 28 de diciembre, 2000
opi

La lupa educativa

Sammy Eppel

Desde el comienzo de la historia los pueblos del planeta se dieron cuenta que la única forma de progresar era a través del dominio del conocimiento, por eso vemos que una de las prioridades al establecer cualquier asentamiento fue siempre la escuela. También sabemos que el adelanto de un país se mide por la educación de sus ciudadanos. Y es por todos conocido que no existen atajos en ese proceso. Para formar al individuo hace falta ofrecerle diferentes niveles de capacitación, tales como básico, medio, formal, técnico y superior. Pero sobre todo las normas éticas, morales, religiosas y familiares que le permitan hacer buen uso de los conocimientos adquiridos. Y en todas estas etapas el personal más importante es 'el maestro'. Como su nombre lo indica, es el poseedor de la sabiduría, es el dueño de verdad. Desde tiempo inmemorial 'el maestro' era un ser especial dentro de la comunidad, no-sólo enseñaba, sino que su opinión era solicitada y respetada por todos. Era un 'señor'. Todos tenemos algún recuerdo especial de un educador que en cierto momento marcó nuestras vidas.

Pero desgraciadamente en nuestra querida y sufrida Venezuela el subdesarrollo tercermundista propiciado por los lores-feudales de la seudo-democracia han tratado de convertir la digna tarea magisterial en una burda caricatura, al eliminar a mucha gente sabía, capaz y abnegada a través de la politización obligatoria. Y ahora para agregar insulto al maltrato, se pretende convertir al maestro en instrumento de dispersión ideológica a través de un pénsum netamente revolucionario, el cual están en la obligación de impartir a sus educandos.

El ciudadano ministro de Educación, Cultura y Deportes, se gasta una millonada en cadenas y remitidos para denunciar a los mercaderes de la educación, pues bien, señor ministro, en su alocución usted dice, entre otras cosas, que 'mercader de la educación es aquel que hace uso de la educación con fines políticos'. ¿Y entonces? ¿A quién creen que engañan? ¿Quién está publicando libros y manuales de corte xenófobo y donde se glorifica los actos de una revolución que por ahora sólo se destaca por su ignorancia y ausencia de valores? 'Señores, para impartir educación, primero hay que tenerla'. Por el estudio se llega a la verdad, que es ni más ni menos, el pilar de la libertad.

Cuando la luz pasa a través de un vidrio, no se modifica; pero cuando lo hace a través de un prisma ésta se transforma en infinidad de colores y matices. Un buen maestro es un prisma; pero negro será el futuro de la patria si permitimos que revolucionarios analfabetas funcionales dicten cátedra. Aceptar la tiranía equivale a renunciar a toda actividad intelectual, a toda responsabilidad política y a vivir nuestras vidas como vegetales, beneficiarios de la virtud moral de otros. ¡Será!


[eluniversal.com] [Primera plana] [Indice]
[Nacional y política] [Internacional] [Economía] [Deportes] [Opinión]
[TEC+NET] [Ciudad] [Tiempo Libre]
[Calidad de vida] [5to cuerpo] [Zona]

[Apoyos Documentales] [Informe Especial] [Universo Empresarial]
[Correo del Pueblo] [Horóscopo] [Cocina] [Sociales] [Mascotas]

[Clasificados] [Archivo]
[Cines] [Necrológicos] [Carteles y Edictos]
[Suscripciones] [Publicidad] [Contáctenos] [Dudas]
[Unete] [Fundación Andrés Mata]

Copyright 2001, Reservados todos los derechos.