Sammy Eppel
... entre nosotros será eliminado, o por factores ajenos al poder
tal como la sociedad civil, buscando la reivindicación de sus
derechos conculcados o por los centros de poder políticos y
militares que, siendo testigos de la degradación y la reversión de
valores éticos y morales, no quieran avalar con su silencio e
inacción la total destrucción de la patria. A partir de ese momento
se pondrá en movimiento una acción mundial para sacar a Venezuela
del agujero negro político, social y económico, creado por los
aprendices de brujo nombrados por Chávez, y evitar su repetición.
Esa acción pudiese tomar la forma de una moratoria de varios años en
el pago de la deuda y una ayuda directa de diez mil millones de
dólares con el propósito específico de financiar el saneamiento de
las instituciones base, tales como justicia, educación, seguridad
social y salud. El resto dependerá de nosotros.
Basado en lo anterior puedo afirmar que tendremos un buen año
2002.
Ahora bien, antes que nadie salga a celebrar, también debo
advertirles que el camino está plagado de dificultades y que aunque
me suscribo a la teoría que nadie puede obtener algo sin antes
haberlo soñado, también es cierto que para que ese sueño se
convierta en realidad debemos estar dispuestos a despojarnos de
caudillismos, evitar la confrontación inútil de liderazgos etéreos y
fomentar dentro de un pacto político nacional, la descentralización
casi a ultranza de la función de gobierno bajo la concepción
humanista del hombre como centro. Sin embargo, para que esto ocurra
y no volvamos a tropezar con la misma piedra, los culpables del
desastre deben ser enjuiciados y todas las pruebas de corrupción y
enriquecimiento ilícitos salgan a la luz pública, no con el ánimo de
deleitarnos con la tragedia ajena, sino con la clara intención de
que los futuros aspirantes a gobernar en todos los niveles de la
administración pública, sepan que en Venezuela se acabó la
impunidad.
El 10D el pueblo dio una muestra de civismo de la cual todos
debemos sentirnos orgullosos, pues con el país detenido y con un
Chávez incitando a la intolerancia y la violencia, los únicos que
escucharon el llamado del odio fueron los 'talibanes' de Bernal.
Estoy seguro que cuando celebremos el próximo 10D seremos nuevamente
un país de hermanos y amigos ¡¡¡Será!!!
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