La xenofobia y el odio a los que vinieron de otras tierras, son algo totalmente ajeno al venezolano. Este generoso y bello país, siempre recibió con los brazos abiertos a todo aquel que por necesidad o elección hizo de Venezuela su patria adoptiva, y esto es cierto desde la época de bolívar, tan cierto que quedo plasmado en las palabras del libertador en su discurso de angostura:
"Nacidos todos de una misma madre, nuestros padres diferentes en origen y en sangre, son extranjeros, y todos difieren visiblemente en la epidermis: esta desemejanza trae un reto de la mayor trascendencia", ese reto del padre de la patria fue aceptado por la población en general a tal punto que hoy en día ninguna familia venezolana ve con malos ojos el que alguno de sus miembros, se empariente con un foráneo o con un venezolano de ascendencia extranjera. El resultado de esa noble mezcla se conoce como la raza cósmica.
También es cierto que los vocablos musiú, portu, turco y otros, son en su mayoría proferidos con cariño y no para insultar. Y mientras en otras partes del globo, naciones supuestamente adelantadas llevan a cabo hechos segregacionistas, limpiezas étnicas y groseras intolerancias religiosas, en esta nuestra querida y sufrida patria nos podemos dar el lujo de dictar cátedra al mundo entero en lo que a convivencia y respeto se refiere. Sin embargo durante los últimos cuarenta años de seudo democracia se cometió una gran injusticia para con el venezolano por nacionalización, pues a pesar que la constitución en ninguna parte hace distingos, a sido la norma aplicada a través de reglamentos y leyes posteriores, el que a estos se les aplique él termino no oficial de "venezolanos de segunda", este estigma es con regularidad trasladado a sus hijos nacidos en el país. La política discriminatoria hacia los nacionalizados se refiere a su posibilidad de ostentar cargos, solo pueden acceder a concejal o alcalde. Ustedes dirán que lo mas seguro es que a los venezolanos en el exterior los traten de la misma manera, pero aunque así fuese no es justificación para cometer una injusticia.
En las ultimas décadas, "todos" vimos con onda preocupación la depauperizacion progresiva del país más rico del mundo, el nuestro, y como a pesar de todo el trabajo que uno individualmente ejecutase para crear riqueza y bienestar, la pobreza crecía cada día por obra y gracia de una burocracia mastodontica que consumía todo lo que se producía, aquí por lo menos se salvaron los nacionalizados pues al no poder ejercer cargos públicos superiores, no se les puede culpar de haber arruinado al país. Vino Chávez, porque tenia que venir y los que tenemos conciencia social vimos una gran oportunidad, se convoca una constituyente y el polo patriótico, que redacto las bases de la ANC, vuelve con la infamia de excluir a los nacionalizados. A este polo y al otro mal llamado democrático les digo que los nacionalizados y sus descendientes, somos tres millones de electores que esta vez no serán burlados por tubos, Kinos y todo el gigantesco mil millonario despliegue publicitario en un país que se muere de hambre. Por lo antes dicho es que yo Samuel Eppel candidato a la ANC por el DF con él numero 121 me comprometo a remediar la injusticia y les doy los datos de otros siete candidatos por el DF que me han prometido su apoyo para lograrlo, estos son William Izarra(133), Alfredo López (03), Anahi Arismendi (06), Erick Rodríguez(39), Jorge delgado(68), Luis Escobar(84) y Nicolás González(100). A los lectores que se sientan preocupados por el destino de sus familias, solo les queda una vía para que sus descendientes no les reclamen en un futuro, votar con conciencia el 25 de julio. Será!!